˜”*°•.˜”*°• Trataremos de hablar sin metáforas:
La primera vez que roté por cirugía vivía completamente diferente, había mil cosas que me daban terror, otras que no importaban.
Lejos de casa, en Tepatitlán, las noches eran bastante frías, esa habitación blanca carecía de muchas cosas, pese a que todas mis cosas estaban ahí; en la cocina tenía menos de lo que se necesita para vivir, casi todos los días llegaba al hospital con hambre y con el café más diluido que nada, porque tenía que rendir.
Los únicos días que me alimentaba bien era cuando iba a León a visitar a mi novia y regresaba con alimentos, sin embargo mi hambre era tanta que casi siempre terminaba con esas reservas el mismo día que llegaba a mi casa de foráneo.
Hoy es completamente diferente. •°*”˜.•°*”˜
Todos pasamos por eso
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